TEJADA


La Villa de Tejada se encuentra en un enclave maravilloso, al pie de la peña "La Valdosa" (1.412 m.), donde se pueden prodigar amenos paseos en plena naturaleza y encontrar numerosos fósiles fundamentalmente de la Era Secundaria. Se encuentra situado a 1.083 m. sobre el nivel del mar. Su nombre parece proceder del latin "taliata", que significa "lugar cortado", expresando así su dificil orografia.


El pueblo aparece citado ya en documentos del Siglo XII, aunque en sus alrededores existen rastros de asentamientos celtas de la época de hierro. Parece que los Turmogos (Siglo IV a.C.), que escogían para sus asentamientos sitios altos, tuvieron en la Valdosa un Santuario a Zeus, de cuyo asentamiento aun quedan restos de muralla. Los romanos también dejaron su huella. Todo ello nos habla de un pasado multisecular. En el Siglo XVI se vivió una época de esplendor. Así lo demuestran las numerosas obras de arte de ese periodo que nos encontramos en la Iglesia. Como en toda la zona, esto fue provocado por el comercio de la lana. Y es que las fuentes de riqueza del pueblo has sido la agricultura y ganadería, junto con la explotación del monte. En los años 60 sufrió la lógica despoblación, quedando muy menguada la población  No obstante los hijos de Tejada siguen viniendo a su pueblo siempre que pueden.

Ademas de la Iglesia Parroquial, cercano al pueblo nos encontramos la ermita de La Parada, antiguo despoblado. También podemos ver otros elementos interesantes de la arquitectura popular: junto al cuidado caserío  se puede visitar la típica fuente, el lavadero, el potro para errar, la casa de recauadación de diezmos....





Tejada celebra sus fiestas en torno a San Miguel, titular de la Iglesia. Es uno de los arcángeles, junto a Gabriel y Rafael. Su nombre significa: "quien como Dios". Tradicionalmente se le ha considerado como defensor del Pueblo de Dios contra el demonio y especial protector ante la muerte. Quizás, por eso, se deba su especial veneración en tantos lugares. Pero este pueblo también honra a la Virgen de la Vega. El día de Pentecostes, todo el pueblo se dirige a la ermita de la Parada, en pleno monte, donde se celebra la Eucaristía  se baila a la Virgen y se hace una hermosa Romería. La imagen original fue robada.



La Iglesia.
El templo se encuentra situado en el centro del pueblo, en un pequeño altozano, rodeado por un cuidado espacio procesional. Fundamentalmente es del siglo XVI, renacentista, aunque posee vestigios anteriores, como los canecillos de tradición románica. La torre es sobria, decorada con cuatro gárgolas. La portada se levanta al mediodía y se decora con un extraño frontón triangular.


Una vez en el interior, el visitante queda cautivado inmediatamente: sus proporcionales dimensiones, su limpieza y sencillez, su iluminacion, sus hermosas bovedas de cruceria hacen de esta Iglesia una pequeña joya. Está dividida en tres naves, la principal mas elevada que las laterales.


El Retablo Mayor es tardobarroco, fechado en 1.786 y dorado un año después  Se decora con policromía típica neoclásica de imitación de mármoles y motivos vegetales y florales. Todas las imágenes que alberga son anteriores al retablo: del siglo XVI. En el centro preside una esbelta talla de San Miguel, con sus atributos. A la izquierda y derecha nos encontramos imágenes de San Sebastián y San Roque. En el remate se encuentra una bella imagen sedente de la Virgen con el Niño. María aporta un hermoso pajarito, mientras el Niño sostiene la bola del mundo y bendice con su mano derecha.

A los pies de la Iglesia se encuentra el baptisterio, en lo que fueron los bajos del coro hoy retirado. La pila bautismal es gótica del siglo XV.


En la nave del Evangelio, nos encontramos el retablo del Santo Cristo, de estilo churrigueresco (1.700). El conjunto esta presidido por una bella talla renacentista de el Cristo en la Cruz. El ático se decora con un lienzo de la Virgen de la Paloma. Los soportes son columnas salomónicas y todo él se encuentra muy decorado con motivos vegetales y florales.

Junto a él se encuentra un interesante retablo plateresco del siglo XVI. Se trata de la Virgen del Rosario. Preside una hermosa talla gótica (Siglo XIII) de la Virgen con el Niño. En el retablo podemos apreciar siete hermosisimos relieves dedicados a la vida de la Virgen, todos ellos presididos por la atenta mirada del Padre Eterno que bendice el mundo. Así, podremos ver la Anunciación, el Nacimiento, la Presentación de la Virgen y los Desposorios de María. En cada relieve nos podremos fijar en sus detalles, policromia...




En la Sacristia, recientemente se ha recuperado una pintura mural del siglo XVI que representa la escena del Calvario. Tambien conserva la parroquia una hermosísima Cruz Procesional perteneciente al gran orfebre Gonzalo de Calahorra (1.535-1.550).